J.S.A. | Madrid ||
El turismo del vino ha avanzado mucho en los últimos años en la creación y profesionalización de su oferta. El siguiente reto pasa por gestionar el enoturismo también desde una perspectiva económica: conocer qué aporta cada visitante al negocio, qué servicios generan mayor valor y cómo puede prolongarse la relación con el cliente más allá de su visita a la bodega.

En este contexto nace Enoturismo Rentable, una propuesta de DINAMIZA para ayudar a las bodegas a analizar, gestionar y mejorar el rendimiento de su actividad enoturística.

Por qué el número de visitantes no mide la rentabilidad

Durante años, el número de visitantes ha sido uno de los principales indicadores para evaluar la evolución del enoturismo. Es un dato sencillo de obtener y permite conocer si una bodega está ganando o perdiendo afluencia. Sin embargo, el volumen de visitas no explica por sí mismo el resultado económico de la actividad.

Una bodega puede tener una elevada afluencia y, al mismo tiempo, desconocer el margen que genera cada experiencia, el gasto medio de cada visitante o el porcentaje de clientes que terminan comprando vino. También puede estar perdiendo oportunidades de venta y fidelización una vez que el visitante abandona sus instalaciones.

Recibir más visitantes no garantiza un enoturismo más rentable. Hay que medir el margen, los ingresos por visitante, la conversión en tienda y el nivel de recompra

Los datos del Monitor de Enoturismo de la DOCa Rioja 2025, elaborado por DINAMIZA para el Consejo Regulador, muestran una evolución interesante. En 2025, las bodegas de Rioja recibieron 930.364 visitas, un 1,96 % más que el año anterior. Los ingresos directos vinculados al enoturismo alcanzaron los 71,46 millones de euros, un 8,7 % más.

Día Mundial del Enoturismo

El crecimiento de los ingresos fue, por tanto, considerablemente superior al de las visitas. Este dato no permite afirmar por sí solo que todas las bodegas hayan mejorado su rentabilidad, pero sí muestra que el crecimiento del enoturismo puede analizarse desde una perspectiva diferente al simple aumento del número de visitantes.

También resulta significativo observar la diferencia entre productos. El precio medio de la visita básica en Rioja se situó en 23,24 euros en 2025, mientras que el de las experiencias premium alcanzó los 216 euros.

Cada bodega ha de definir su propio modelo

No existe una única fórmula. Una bodega puede necesitar incrementar su demanda. Otra puede tener suficientes visitantes, pero una baja conversión en tienda. Otra puede facturar de forma significativa sin conocer con precisión qué margen aporta cada servicio.

Por eso, DINAMIZA ha desarrollado WINE TOURISM SCORE, un modelo propio que analiza más de 250 elementos relacionados con la gestión y el desempeño del enoturismo. El análisis permite identificar fortalezas, áreas de mejora y establecer prioridades.

Antes de un diagnóstico completo, también es posible obtener una primera aproximación a través de un autodiagnóstico de madurez enoturística de 20 preguntas. En ocasiones, el mayor potencial de mejora no está en atraer más visitantes, sino en gestionar mejor los que ya están llegando.

Una nueva forma de gestionar el turismo del vino

El enoturismo se encuentra en un momento de madurez. El sector ha avanzado en la creación de experiencias y en la capacidad de atraer visitantes. El siguiente reto está en profundizar en la gestión económica de esa actividad.

Enoturismo Rentable nace precisamente con ese propósito: ayudar a las bodegas a gestionar el enoturismo como una verdadera línea de negocio, tomando decisiones a partir de datos y prioridades concretas. Porque atraer visitantes sigue siendo importante. Pero saber qué valor generan y cómo puede crecer ese valor a lo largo del tiempo lo es cada vez más.

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