Jesús Rojas | Madrid |
Hace unos días, la bodega española González Byass era elegida la Mejor Bodega Española de la Década por la Asociación Española de Periodistas y Escritores del Vino (AEPEV).

Y uno de los motivos que ha llevado a estos expertos a decantarse por este grupo bodeguero andaluz ha sido es su respeto por la esencia del terroir y el medio ambiente, lo que nos ha llevado a contactar con José María Ayuso, Portavoz de Sostenibilidad en el Grupo González Byass.

Habéis recibido muchos galardones hasta la fecha pero éste debe sentar especialmente bien.

El mayor galardón es el que cada consumidor nos regala día a día confiando en nuestros productos, acercándose a nuestras bodegas, interactuando en nuestras redes, compartiendo su mayor tesoro, su tiempo de relax. Dicho esto, es de justicia agradecer los diversos galardones en ámbitos muy diversos, como premios a los proyectos sostenibles de nuestras bodegas, premios al mejor Vino de España, a experiencias enoturísticas, etc. Y este, que realmente es la guinda, puesto que quien lo otorga tiene el más profundo conocimiento del sector, la visión más global y el enfoque más centrado en posicionamiento; por ello la confianza depositada en la organización abruma, al tiempo que incentiva para seguir por esta ruta.

Sobre todo se agradece en este momento tan delicado y particular que le ha tocado vivir al sector. ¿Cómo estáis viniendo eso que llaman la reactivación?

En González Byass no hemos dejado de estar activados: las viñas, las bodegas, los clientes, las redes, la actividad no ha cesado. Es cierto que hemos aprovechado esta aparente desconexión para redefinir aspectos importantes como elaborar un nuevo plan estratégico, redefiniendo nuestro propósito a algo tan bonito como que las personas que se nos acerquen vivan intensamente su tiempo más preciado en nuestra compañía como es el de disfrutar y compartir. También hemos hecho una profunda y sincera reflexión sobre nuestro posicionamiento y acción sostenible -¡quién no la ha hecho estos meses!- y desde luego que vemos las cosas de otra manera: la relación con proveedores, clientes, el necesario equilibrio con la naturaleza, el respeto al entorno, el cuidado del planeta,…

¿Y qué es lo que más valoras de trabajar en un grupo bodeguero como el vuestro?

Trabajar en una empresa familiar con casi dos siglos de existencia es algo muy especial. Entrar en una de las catedrales del Jerez impone, como lo es trabajar en un ámbito tan ligado a la naturaleza, el territorio y esa conexión tan especial con los clientes que se acercan con tanto cariño a nuestros productos y que con tanta atención escuchan lo que intentamos hacer en el día a día. Creo que no somos plenamente conscientes del tipo de expectativa que nuestro producto satisface: hacerlos felices en sus momentos de relax, integrarlos en entornos cuidados, sostenibles, respetuosos, poder contarlo y que se palpe. Y al tiempo que actuamos así en lo local, en la empresa hay una visión global puesto que operamos y elaboramos en los más prestigiosas D.O. españolas y otros importantes países vitícolas. Esta esquizofrenia de actuar en local con visión global es muy motivadora.

¿Y cómo influye todo eso en los vinos que elaborais?

Bueno, sería una gran pregunta a trasladar a nuestros amigos clientes, aunque creo que quien ha fallado el premio se ha permitido hablar por ellos. Concretando, creo que hay aspectos evidentes como la calidad, autenticidad y honestidad de producto, adecuación al cliente, etc. Pero no debemos olvidar otros que cada vez estamos más empeñados en llevar a su
justo lugar como que sean respetuosos con el medio ambiente, que impulsen el territorio, que fomenten una economía circular, un comercio justo, un respeto a proveedores, igualdad y bienestar de empleados, consumo con moderación, entre otros. Todo esto puede simplemente sonar bonito, pero en González Byass estamos empeñados en cuantificarlo, esto es, que más allá de las palabras afloren los hechos. Y ciertamente creemos que los vinos que hacemos reflejan todo esto. Si tienen dudas, o les hemos abierto el gusto, invitados quedan a compartir experiencias con nosotros ayudándonos a mejorar con sus apreciaciones.

En unos días se celebra la gran fiesta internacional del Jerez. Este año, además coinciden Copa Jerez y la Sherry Week. ¿Cómo afrontáis esta doble cita en un año tan particular?

Copa Jerez es la unión de la alta cocina y la sala. Resulta el mejor escaparate universal para que el vino de Jerez se presente al mundo de la gastronomía por su versatilidad y capacidad de potenciar aromas y sabores. Este año, Bélgica, Dinamarca, Alemania, Países Bajos, Rusia, España, el Reino Unido y Estados Unidos compiten por este reconocimiento que cada año tiene más relevancia. Algunos de los binomios chef – sumiller cuentan con los vinos de González Byass. La International Sherry Week, por su parte, es un movimiento universal que supone abrir una ventana al mundo para difundir la #SherryRevolution. Son miles de eventos de apasionados del Jerez que, por una semana, se unen en la red global. Supone un intercambio de
emociones en torno a estos vinos de valor incalculable. Desde Tío Pepe apoyamos esta gran iniciativa desde los comienzos y hemos sido muy proactivos organizando catas en streaming, concursos, vino-quedadas, etc.