J. S. A. | Enoturismo 360 ||
El enoturismo vive un momento de transformación profunda. La forma de acercarse al vino, de contar sus historias y de vivir la bodega está evolucionando al ritmo de la tecnología y la sensibilidad del público actual. En este nuevo contexto, la bodega Barahonda, situada en Yecla (Murcia), marca un hito al celebrar su centenario con una propuesta que trasciende lo sensorial: una experiencia inmersiva que fusiona la realidad virtual, la inteligencia artificial y la emoción narrativa.
Con casi 100 años de historia y un fuerte arraigo a la tierra y a la uva Monastrell, Barahonda ha querido honrar su legado sin quedarse anclada en la nostalgia. Su visión: construir un puente entre generaciones, entre tradición y futuro. Para ello, ha contado con la agencia Estado Latente, líder en España en el uso de IA para narrativas de marca, que ha creado una experiencia inédita en el sector vitivinícola nacional.
Barahonda VR: un viaje emocional a través de las estaciones
El corazón de la campaña es Barahonda VR, una instalación inmersiva que transforma la tradicional visita a la bodega en un viaje sensorial y emocional. A través de realidad virtual 360º y tecnología 3D, los visitantes recorren las estaciones del año desde el interior de los viñedos: desde la poda invernal hasta la vendimia estival, culminando con la transformación del fruto en otoño. Todo ello representado con una estética pictórica —una mezcla de acuarela y óleo digital— que convierte cada escena en una obra de arte viva.
La bodega Barahonda celebra su centenario con una experiencia inmersiva pionera en España, diseñada por la agencia Estado Latente, referente en IA creativa y narrativa emocional.
El recorrido finaliza con una metáfora visual poderosa: la cepa florece y se transforma en el logotipo de Barahonda, cerrando así un ciclo que no solo es agrícola, sino también emocional y simbólico.
Una voz del pasado, traída al presente por la IA
El elemento más innovador —y quizás más conmovedor— de esta propuesta es el uso de inteligencia artificial para recuperar la voz del fundador de la bodega, Don Antonio Candela. Gracias a técnicas avanzadas de clonación ética de voz y generación de avatares, Candela «regresa» como guía de la experiencia. Su avatar narra la historia familiar, brinda con los visitantes y acompaña el recorrido como si el tiempo no hubiera pasado.
“No queríamos una experiencia tecnológica más. Queríamos una historia que emocionara, que dejara una semilla en quien la vive. Y para eso usamos la IA: para recuperar voces, revivir memorias y proyectarlas al futuro”, explica Ruth Falquina, CEO de Estado Latente y una de las principales expertas en IA creativa de Europa.
Tecnología con alma
El desarrollo de la experiencia se completó en tres meses e incluyó desde la investigación y conceptualización narrativa, hasta el diseño del entorno virtual, la creación del avatar y la composición de una banda sonora original. Todo bajo un enfoque de respeto absoluto al origen y al carácter de la marca.
“Este proyecto demuestra que la IA no está reñida con la emoción ni con la autenticidad. Puede ser profundamente humana si se aplica con intención, ética y creatividad”, añade Falquina.
Una nueva era para el enoturismo
Lejos de ser una simple campaña conmemorativa, Barahonda VR plantea una nueva forma de entender el enoturismo: como una experiencia multisensorial, conectiva y emocional, donde la tecnología se convierte en vehículo para contar historias que tocan el alma.
Con esta iniciativa, Barahonda no solo honra su pasado: abre una puerta a una nueva era en la que el vino no solo se degusta, sino que habla con voz propia, y donde la tecnología, bien aplicada, tiene el poder de hacer sentir las raíces como si aún estuvieran vivas.
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