A. d. P. | Madrid ||
Eneko Atxa, el laureado chef con tres estrellas Michelin por Azurmendi, inaugura su novena aventura internacional y segunda en la capital, tras el éxito de “Basque” en el Hotel Radisson RED. Hemos tenido el privilegio de ser de los primeros comensales en descubrir su nuevo menú degustación de autor, una propuesta que se despliega como un auténtico regalo para los sentidos. El entorno, enmarcado en la elegancia del Hotel Mercer, crea una atmósfera de lujo sereno que predispone al disfrute absoluto.
La experiencia comienza con un brioche artesanal acompañado de mantequillas de setas y AOVE de Jaén; un inicio notable, aunque la potencia del pan llega a eclipsar ligeramente los matices del aceite. Le sigue un espléndido homenaje al espárrago navarro, presentado en una delicada brandada cilíndrica y el propio espárrago cocido y a la brasa, cuya textura sedosa se realza con una sutil copa de caldo de la propia hortaliza.
El desfile de pequeños bocados, a modo de tapas refinadas, mantiene un nivel altísimo: el erizo de mar con manzanilla, su ya icónico limón grass con foie gras, la ostra de mantequilla chimenea con crocante de Joselito y unas deliciosas gambas de Huelva al ajillo, servidas con emulsión de sus cabezas y huevas de trucha. Como antesala a los platos principales, el bogavante asado con emulsión de coliflor y caldo de cocido cierra este bloque de forma magistral.
En los platos de mar, la merluza se presenta en dos registros: unas kokotxas al pil-pil con guisantes lágrima que emocionan por su finura, y un lomo en tempura sobre jugo de txistorra y pimientos a la brasa, un bocado digno de su estirpe culinaria. En el apartado de carnes, el Wagyu asado con trufa y duxelle se acompaña de noodles enrollados y un intenso jugo de carne con emulsión de setas; una combinación cuya potencia visual recuerda a una Guinness, pero cuyo sabor es puramente noble.
El broche final lo ponen unos postres que no bajan la guardia: un original helado de pan en mini cucurucho de cacao, seguido de un juego de texturas de chocolate con bizcocho sobre una base de aceite liofilizado.
La carta de vinos es selecta aunque algo corta de variedades de uva y regiones de España. Optamos por un rico Mencía.
En definitiva, La Sociedad Gastronómika traslada la esencia de Azurmendi al corazón de Madrid, ofreciendo una alta cocina a un precio mucho más asequible antes de que, inevitablemente, lleguen los nuevos reconocimientos de la guía roja.
Muy recomendable. Indispensable
Restaurante:
La Sociedad Gastronómika, de Eneko Atxa
Ubicación:
Hotel Mercer.
Calle de Ruiz Alarcón 5,
28014 Madrid












