Redacción | Madrid |
Situado en un enclave único y bajo la asesoría gastronómica de Enrique Martínez (Maher), uno de los chefs más reconocidos del panorama nacional, el restaurante Reyes de Aragón se ha convertido en un atractivo más junto a los muchos que posee este Complejo Turístico donde conviven el Parque–Jardín Histórico, el Monasterio Cisterciense del siglo XIII y el Hotel & SPA. La esencia del restaurante, situado en el interior del Monasterio, se ve reflejada en la carta con una oferta variada de tinte aragonés.

Monasterio de Piedra gastronomía

El chef Ramón Vidal Galindo. | FOTO: Monasterio de Piedra

Comida tradicional actualizada, respetando siempre el producto. Es la clave del chef Ramón Vidal Galindo, quien, con más de 30 años de experiencia culinaria, ahora tiene bajo su control los fuegos de las cocinas del “Reyes de Aragón”. Dentro de su carta, encontramos uno de los platos estrella, los “Huevos Termales” pochados a baja temperatura con setas, tirabeques y un toque de trufa, un plato que se adapta según la época del año, sustituyendo la trufa negra -más intensa- por trufa de verano en la época estival.

El restaurante más conocido del Complejo Turístico adapta su carta según la época del año con el fin de ofrecer siempre productos frescos y de temporada, manteniéndose fiel a la gastronomía local aragonesa.

Mención especial merecen los garbanzos con congrio al estilo bilbilitano, un plato con más de cinco siglos de historia que Ramón Vidal ha sabido adaptar a los paladares actuales y que entrará en carta a partir del próximo otoño. Para los amantes de la carne, la joya de la carta la encontramos en el Ternasco de Aragón, un cordero con ADN aragonés, asado al horno y acompañado de patatas.

Con el fin de ofrecer siempre productos de temporada y de excelente calidad, Monasterio de Piedra cuenta con su propio huerto ecológico, asegurando productos frescos y apostando en todo momento por alimentos de proximidad. De esta manera, la carta varía y se adapta según la temporada. Es el caso de las borrajas, una verdura de la huerta aragonesa de lo más nutritiva y que rara vez es degustada fuera del Valle del Ebro. Su textura y sabor sorprenden a todos aquellos que suelen probarla, por primera vez, en este restaurante.

Cuenta con su propio huerto ecológico de donde provienen varios de los productos que pueden degustarse en este enclave singular de la Comarca de Calatayud.

La oferta gastronómica no se limita exclusivamente a productos de la zona y platos típicos; hay para todos los gustos. Dentro de la carta, encontramos gran variedad de carnes, pescados y opciones veganas. Además, también existe la opción del menú del día. Todo ello acompañado por una amplia oferta de vinos, pues la bodega del restaurante cuenta con una selección de varias denominaciones de origen, destacando la local, D.O. Calatayud, con vinos provenientes en este caso de bodegas de la zona como Miedes, Villaroya o Ateca.