E.S.M. | Rueda ||
ACEVIN reconoce la conservación de más de un kilómetro de galerías históricas del siglo XV, un legado vitivinícola que la familia Yllera lleva más de cinco décadas recuperando y que hoy constituye uno de los grandes atractivos enoturísticos de la localidad vallisoletana.
Bodegas Yllera ha recibido una Mención Especial en la categoría de Protección y Puesta en Valor del Patrimonio de los VIII Premios de Enoturismo «Rutas del Vino de España», organizados por la Asociación Española de Ciudades del Vino (ACEVIN). El reconocimiento distingue el proyecto «Galerías Históricas», una iniciativa que ha permitido recuperar, conservar y abrir al público un singular conjunto de bodegas subterráneas de origen mudéjar, cuyos orígenes se remontan al siglo XV.
La distinción pone el foco en una labor que trasciende la rehabilitación arquitectónica para convertir el patrimonio vitivinícola en un recurso cultural, turístico y gastronómico. Bajo las calles y viviendas de Rueda, a unos veinte metros de profundidad, se extiende un laberinto de más de un kilómetro de galerías, túneles y antiguos calados que durante siglos sirvieron para elaborar, criar y conservar el vino.
El reconocimiento llega en una edición que ha registrado una participación récord, con 140 candidaturas procedentes de 29 de las 40 rutas que integran actualmente la marca Rutas del Vino de España. El jurado, compuesto por profesionales de la administración, la universidad, el sector vitivinícola, el turismo y los medios de comunicación especializados, ha destacado la elevada calidad de los proyectos presentados.
Más de medio siglo recuperando la memoria del vino
La historia de la Bodega Histórica de Yllera está ligada al compromiso de una familia con la conservación de un patrimonio que, durante décadas, permaneció fragmentado y expuesto al deterioro. A lo largo de más de 50 años, la familia Yllera ha localizado, recuperado, rehabilitado y conectado antiguas bodegas familiares, evitando la desaparición de espacios que forman parte de la memoria vitivinícola de Rueda.
El conjunto conserva su trazado laberíntico y numerosos elementos vinculados a las elaboraciones tradicionales, entre ellos barricas, soleras, vinos dorados y mistelas. Sus condiciones naturales de temperatura y humedad explican el papel que estas construcciones subterráneas desempeñaron históricamente en la conservación y crianza de los vinos.
El trabajo de recuperación continúa en la actualidad con nuevas actuaciones destinadas a preservar las galerías y ampliar el conocimiento de este legado. La singularidad del proyecto reside precisamente en haber mantenido la identidad vitivinícola de los espacios mientras se adaptaban a un uso público que permite acercar su historia a visitantes, aficionados al vino y nuevas generaciones.
El enoturismo como herramienta de conservación
La apertura de las galerías ha permitido transformar un patrimonio oculto bajo el casco urbano en una experiencia enoturística que conecta la historia de Rueda con su presente vitivinícola.
Entre sus propuestas destaca El Hilo de Ariadna, inaugurada en 2005. Inspirada en el mito griego de Teseo, Ariadna y el Minotauro, esta experiencia invita a recorrer el laberinto subterráneo y descubrir los espacios donde se ha desarrollado durante siglos la cultura del vino.
La oferta se completa con la Experiencia Histórica, centrada en los orígenes de las bodegas y la evolución vitivinícola de la localidad, y la Cata de Barricas y Quesos, que permite acercarse a las elaboraciones tradicionales en el entorno donde reposan los vinos.
Estas propuestas muestran cómo el enoturismo puede contribuir a preservar el patrimonio, dotándolo de nuevos usos y garantizando su transmisión. La visita no se limita a conocer una bodega, sino que permite comprender la relación entre arquitectura, territorio, tradición y cultura vitivinícola.
La gastronomía completa la experiencia
El proyecto incorpora también la gastronomía como parte esencial de su propuesta. En el interior de las galerías se encuentra Arrope Restaurante, que inició una nueva etapa en septiembre de 2025 bajo la dirección gastronómica del chef Nauzet Betancort, con Roberto Simal como sumiller y gerente.
Su cocina apuesta por el producto de proximidad y de temporada, con una reinterpretación contemporánea de la tradición castellana. El restaurante cuenta con un Sol de la Guía Repsol y está recomendado por las guías MICHELIN y Macarfi, reforzando la conexión entre patrimonio histórico, vino y gastronomía.
La trayectoria de Bodegas Yllera en los Premios de Enoturismo Rutas del Vino de España refleja esta apuesta por crear experiencias que integren diferentes dimensiones de la cultura del vino. La bodega obtuvo el Premio a la Mejor Oferta Gastronómica en 2024, el Premio a la Mejor Experiencia Enoturística en 2022 y el Premio al Mejor Rincón Enoturístico en 2018.
La nueva Mención Especial amplía este reconocimiento al ámbito de la conservación patrimonial y pone de relieve la capacidad de un proyecto familiar para convertir la recuperación histórica en un elemento diferenciador de un destino enoturístico.
Un legado familiar con vocación de futuro
Para Marcos Yllera, esta distinción supone un reconocimiento al compromiso de varias generaciones con la conservación de un patrimonio singular. «Este reconocimiento nos hace especial ilusión porque pone en valor la sensibilidad y la visión de nuestra familia para conservar un patrimonio único. Es un legado que asumimos con enorme orgullo y con el compromiso de seguir cuidándolo, recuperándolo y compartiéndolo con quienes nos visitan», señala.
Junto a las visitas turísticas y las catas, la Bodega Histórica desarrolla actividades culturales y educativas, como visitas escolares, encuentros y experiencias destinadas a divulgar la tradición vitivinícola de Rueda. El proyecto mantiene asimismo su colaboración con la Ruta del Vino de Rueda y otros agentes del territorio, contribuyendo a reforzar los vínculos entre turismo, patrimonio, gastronomía y desarrollo local.
La entrega de los VIII Premios de Enoturismo «Rutas del Vino de España» tendrá lugar el próximo 19 de noviembre en el Auditorio del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, en Madrid.
La Mención Especial concedida a Bodegas Yllera reconoce así mucho más que la recuperación de unas antiguas galerías. Distingue una forma de entender el enoturismo como instrumento de conservación y divulgación cultural, capaz de mantener vivo el legado del vino y convertirlo en una experiencia que conecta al visitante con la historia, la identidad y el territorio de Rueda.
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