Jesús Rojas | Madrid |
Es tiempo de vendimia en Bodegas Habla, así que no se nos ocurre mejor momento para hablar con María Victoria Acero sobre cómo se están adaptando a la nueva situación.

Con la llegada del mes de agosto, esta bodega extremeña que apuesta por una viticultura ecológica combinada con las tecnologías más punteras, arrancaba una vendimia de lo más particular: “Empezamos con la de blanco y ahora estamos con la de tinto”, matiza María Victoria.

Trabajar en el campo ya es algo muy duro, pero esta situación lo complica aún más.

Nos lo cuenta la persona que, a grandes rasgos, sirve de nexo entre los que están fuera de la bodega y los que están dentro, una labor muy necesaria que lleva realizando en Habla desde hace 12 años.

Antes de nada, nos interesa saber qué novedades se están llevando a cabo a la hora de vendimiar. Y, como era de esperar, nos confirman que están ejerciendo un control absoluto en todo el proceso, sobre todo en lo relativo al personal. “Higiene, mascarillas, distancia de seguridad,… el control está siendo exhaustivo”, apunta María Victoria.

Por si todo esto fuera poco, hay un detalle dentro de Bodegas Habla que les da cierta ventaja frente a sus competidores: “Nosotros tenemos la suerte de conocer muy bien al personal que trabaja en la vendimia, tenemos una relación cercana con todos ellos. Algo que siempre te da cierta tranquilidad, pero aún así no nos relajamos.

Por un lado, está el personal de campo propio y, por otro, el que se contrata de forma temporal. Todos ellos son de Trujillo, pertenecientes a familias conocidas o directamente familiares de gente que ya trabaja con nosotros.

La portavoz de Habla nos transmite mucho optimismo, algo admirable si tenemos en cuenta que la bodega, al igual que otras muchas, vienen de sufrir una situación complicada que se ha prolongado durante los últimos 5 meses. Algo que a hecho mella en todo el equipo: “Ahora vivimos prácticamente al día, no nos planteamos nada de aquí a dos semanas, nos limitamos a hacer bien nuestro trabajo y ahora estamos plenamente centrados en la vendimia”.

Tal es el optimismo que derrochan que, cuando echamos la vista atrás para revivir ese confinamiento que paralizó prácticamente todas las actividades que giran en torno a esas 200 hectáreas de tierra difícil, salen a relucir todos los aprendizajes que hicieron. “Durante esos meses, nos hemos volcado en reforzar la parte digital, principalmente la tienda online y las redes sociales, donde hemos aumentado nuestra presencia y le hemos dado la importancia que se merecen”. Y, seguidamente, María Victoria añade: “Ten en cuenta que tuvimos que suspender todas las visitas a bodega por temas de seguridad y aún no hemos reactivado las actividades de enoturismo. Hemos querido evitar toda posibilidad de rebrote que pudiera darse entre los clientes que podían venir a visitarnos”.

Damos buena cuenta de ello, ya que esta entrevista se ha llevado a cabo en la sala destinada a la realización de catas. La misma en la que han disfrutado de tantos momentos emocionantes en torno al vino, ya fuera degustando ese rosado cinematográfico Rita 2019 o cualquiera de esos tintos y blancos que llevan años cosechando merecidos reconocimientos.