E.M.V. |Aranda de Duero ||
En el corazón de la Ribera del Duero soriana, Dominio D’Echauz se erige como un guardián del patrimonio vegetal español. Este proyecto, impulsado por Vitis Navarra, alberga la mayor colección de biotipos de vid del mundo: un auténtico arca de Noé que custodia más de 16.000 biotipos diferentes en 130 hectáreas de viñedo.
Esta labor de recopilación, investigación y conservación, desarrollada durante más de dos décadas, no solo preserva la diversidad de la vitivinicultura española, sino que se posiciona como un pilar fundamental para enfrentar los retos del futuro, desde el cambio climático hasta la erosión genética.
Un tesoro de diversidad vitivinícola
La colección de Dominio D’Echauz es un compendio vivo de la historia del viñedo español. En sus parcelas se estudian, a nivel agronómico y enológico, clones, selecciones masales y variedades recuperadas procedentes de diversas zonas vitivinícolas de España. Estos biotipos representan las múltiples expresiones que una misma variedad, como la tempranillo, desarrolla para adaptarse a su entorno. Este valioso patrimonio vegetal es esencial para contrarrestar problemas como la erosión genética causada por los cultivos monoclonales, el impacto del cambio climático y el avance de enfermedades de la vid.

Dominio D’Echauz. | Foto: Salvador Arellano.
La misión de Dominio D’Echauz trasciende la mera conservación. Este proyecto busca garantizar la sostenibilidad del sector vitivinícola español, preservando la diversidad que ha configurado la identidad de los vinos de España a lo largo de los siglos.
De la viña a la copa: los primeros vinos de Dominio D’Echauz
Tras años de estudio y selección, Dominio D’Echauz ha dado un paso adelante con la elaboración de sus primeros vinos, donde la elección de cada biotipo es clave para expresar la tipicidad de la Ribera soriana y alcanzar la máxima calidad. Su gama inicial incluye:
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Un tinto que refleja la esencia de la Ribera del Duero soriana, con toda su potencia y carácter.
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Un blanco elaborado con Albillo Mayor, una variedad autóctona que resalta la frescura y singularidad del terruño.
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Un clarete, un guiño a la tradición de esta elaboración típica de la zona.
Además, Dominio D’Echauz va más allá y vinifica biotipos concretos para divulgar la importancia de esta diversidad. Estas microvinificaciones permiten a los amantes del vino catar, por ejemplo, diferentes expresiones de la variedad tempranillo y descubrir en copa las sutiles diferencias que cada biotipo aporta al resultado final.
Un legado para el futuro del vino
Situado en Echauz (Soria), este proyecto no solo es un referente en la conservación del patrimonio vitivinícola, sino también un espacio de innovación y divulgación. Al estudiar y vinificar biotipos específicos, Dominio D’Echauz demuestra cómo la diversidad genética puede ser la clave para crear vinos únicos y resilientes frente a los desafíos del futuro.
En un mundo donde la uniformidad amenaza la riqueza de los viñedos, Dominio D’Echauz se alza como un faro de esperanza. Su trabajo no solo preserva la historia de la vitivinicultura española, sino que traza el camino hacia un futuro donde la calidad, la autenticidad y la sostenibilidad sean los pilares del vino español.