Jesús Rojas | Madrid |
¿Qué ventajas aporta la cata online frente a la tradicional? ¿Estas mejoras son tanto para el consumidor como para la bodega? ¿Sobrevivirá este novedoso formato una vez hayamos recuperado la normalidad? Resolvemos todas estas dudas de la mano de Albert Grau, CEO de Upwine, la plataforma líder en el mercado español.

La cata es, sin lugar a dudas, uno de los pilares sobre los que se asienta el enoturismo. Esto era así cuando se podía viajar con normalidad para ir a conocer bodegas a lo largo y ancho de España, y sigue siendo así actualmente gracias a plataformas como Upwine.

«Upwine te permite realizar tanto catas en directo como catas a tu aire. En este segundo caso, tú eliges cuándo y con quién quieres compartir esta experiencia».

No obstante, hablamos de experiencias muy diferentes, aunque igual de enriquecedoras. Y a pesar de que es cierto que hay determinadas sensaciones que se viven en una cata presencial que jamás va a poder replicar la cata online o interactiva, este nuevo formato está teniendo una excelente acogida en el sector.

Al preguntarle a Albert Grau si se mantendrá ese interés una vez hayamos recuperado nuestra normalidad, nos confirma que «obviamente se reducirán el número de actividades online, incluidas las catas, pero es algo que ha venido para quedarse». Lo tiene claro porque son comentarios muy positivos los que les están llegando desde las bodegas y consumidores que ya han tenido la oportunidad de vivar la experiencia. Por eso y porque este tipo de softwares para catas online han evolucionado  mucho en los últimos meses: «Ten en cuenta que antes tenía el handicap de la venta de vino, que era más dificultosa, pero ya se ha demostrado que el sector de la logística funciona perfectamente».

«Es un sistema muy dinámico, nuestro objetivo es que el usuario disfrute de una experiencia agradable al mismo tiempo que está adquiriendo conocimiento acerca de los vinos que está catando».

Lo dice la voz de la experiencia, la misma que llevan aculando desde 2019, que fue cuando se propusieron crear esta herramienta que ofrece diferentes tipos de soluciones para bodegas: «La idea surgió a raíz de que gente del equipo asistiéramos a una cata, ya que al final de la misma solo recordábamos que lo habíamos pasado muy bien, pero nadie conservaba la ficha de cata y pensamos que era una pena que se perdiese toda esa información». En ese momento estaba a punto de nacer la primera versión de la plataforma, que básicamente te permitía digitalizar todos esos datos relevantes que se ponen al servicio del cliente en las catas para que estuvieran disponibles en todo momento desde un móvil o una tablet».

Luego, al año siguiente, llegaría una versión más perfeccionada con la funcionalidad del streaming ya integrada. Y a partir de ahí el éxito estaba garantizado, más aun en estos tiempos de confinamiento en los que los planes de ocio en torno al vino han quedado tan limitados.

Y es que todos parecen ganar con esta nueva forma de catar vinos. El usuario está interactuando en todo momento y poniéndose a prueba a través de quiz que incluso pueden proporcionarle algún que otro premio. Y las bodegas, por su parte, consiguen hacerse una idea del perfil de los asistentes al mismo tiempo que realizan ventas a través de una experiencia amena y divertida.

Definitivamente, sí. Las catas online han venido para quedarse. Y serán una opción muy a tener en cuenta incluso cuando hayamos recuperado todo eso que solíamos hacer antes de la llegada de la pandemia.